Lo que respecta a las terracitas y seguridad vial

Un día de verano, que por cierto son muy calurosos, se encontraba un hombre gozando sus últimos días de vacaciones, cambiando su ritmo de vida, relajándose en la playa y encontrándose en ese momento en una terraza tomando una cerveza a gusto.

Sentado tranquilo con su bebida veía a su alrededor a una pareja sentada bromeando tomándose fotos, que se encontraba más allá de las jardineras decoradas con plantas artificiales, los dos con un aspecto guiris de gama etilicoide.

Momentos inesperados

Veía la calle llena de coches apelotonados en doble fila, aturdiendo todo el alrededor y en ese momento se escucha el inconfundible ruido de un choque, quedándose atónito sin siquiera poder emitir un chasquido.

Girando inmediatamente la cabeza logró ver a un motorista tendido en el asfalto, que se encontraba boca a bajo, teniendo una herida leve en el intermitente derecho y cerca del  lugar se encontraba el coche con el que se había chocado.

Sin ningún problema

Nervioso un chaval moreno y delgado, se baja del coche para intercambiar datos con el motorista y así solucionan las cosas sin esperar a un médico, convirtiendo este suceso en una burla a la seguridad, que de por sí ya tiene mucho con los conductores impertinentes.

Momentos después se acerca un coche patrulla de la Policía Local, preguntándole que sucedió, en ese momento el pudo decirle lo que observo. Además le pidió que solucionara el problema de las terrazas en los chaflanes y lo mal que  los coches se parquean, respondiendo el agente dijo que ese es problema es del  ayuntamiento.


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